Desayuno de trabajo: Problemática ambiental de los municipios del Gran Buenos Aires
La Fundación Foro 1400 reunió en el Centro Argentino de Ingenieros a los responsables de las carteras ambientales de municipios de la zona sur de la Provincia de Buenos Aires y a empresarios con intereses en el área para discutir, en un desayuno de trabajo, las particularidades más importantes de los problemas específicos de la región, y de su posible solución a través del Consorcio de Municipios del Conurbano Sur, entidad que involucra a siete comunas en el trabajo de políticas públicas conjunto.
Entre los temas abordados durante la reunión se destacaron la gestión de Residuos Sólidos Urbanos, la instalación de antenas de telefonía celular, y la creciente jerarquización del área ambiental dentro de la estructura gubernamental, debido a una incipiente demanda de la sociedad en este aspecto.
CONCOSUR
El Consorcio de Municipios del Conurbano Sur (CONCOSUR) fue creado hace, aproximadamente, cuatro años con el objetivo de generar políticas públicas integradas que solucionen los problemas comunes de sus integrantes. A su vez, además de buscar lineamientos y estrategias de gestión interconectadas entre los 7 distritos que lo conforman, a través del consorcio los Municipios de Avellaneda, Lomas de Zamora, Berazategui, Florencio Varela, Almirante Brown y Quilmes logran obtener un mayor peso político regional.
Si bien esta iniciativa todavía no posee presupuesto propio, según palabras del Arq. Ricardo Jilek, Subsecretario de Gestión Ambiental de Lanús, el proyecto esta bastante maduro, y aunque existe una afinidad indudable de los actores políticos que la conforman (todos pertenecen al partido justicialista), el proyecto posee una institucionalidad que va más allá de la orientación ideológica de turno, y el presente año esta proyectado aprobar el presupuesto que provendrá de las finanzas de los propios municipios (basado en la cantidad de habitantes y una alícuota porcentual del presupuesto de la comuna). La meta final de todo este proceso es un desarrollo urbano más integrado, que a su vez permita un dialogo homogéneo e integre a las jurisdicciones aledañas.
Dentro de esta estructura, actualmente presidida por Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela, se encuentra la Comisión de Medio Ambiente, conformada por las autoridades ambientales de todos los municipios. Se reúne una vez al mes para hallar soluciones conjuntas a los aspectos más importantes de la gestión, entre los cuales el Arq. Jilek destacó los siguientes:
- Residuos Domiciliarios
- Transformadores
- Inversión en Biodiesel (estudio de factibilidad de desarrollo)
- Sistemas de información integrado
Otro punto de especial importancia para los representantes del sector privado presentes en el desayuno fue la homogeneización de las pautas jurídicas. Las autoridades ambientales de los municipios comentaron que en el marco del CONCOSUR se busca una normalización de las leyes en aspectos como las antenas de telefonía celular e impactos industriales, no solo para brindar certidumbre a las empresas, sino también a la población general que no puede comprender como existen pautas de desarrollo distintas a tan solo una o dos calles de distancia -las cuales marcan el límite interjurisdiccional de los distintos municipios.
La basura y los cartoneros
La política conjunta sobre Residuos Sólidos Urbanos (RSU) abarca dos áreas principales: la separación y la disposición final. La separación es compleja porque implica una gran red de cuestiones sociales y ambientales que se trascienden unas a otras, y la disposición final, también lo es, porque es urgente e inaplazable localizar terrenos para la creación de nuevos rellenos sanitarios, aunque como señalo el Subsecretario de Gestión Ambiental de Lanús, esto “conlleva una gran decisión y valor político”, ya que nadie quiere un basural en su patio trasero.
En el desayuno el debate se extendió sobre la extensa trama social que involucra a la segregación de RSU, ya que no es solo una cuestión de algunos cartoneros; la actividad comprende una gran economía de escala que se ha desarrollado en la informalidad, comenzando con los recolectores, para pronto pasar a primeros y segundos acopiadores, y luego en algún momento finalizar la cadena que ha permitido a barrios enteros encontrar su herramienta de desarrollo y mejora de la calidad de vida.
El recupero y reciclado informal es el principal lucro de varias comunidades y base de su economía. Es una estructura de desarrollo no planeada que involucra a los municipios del CONCOSUR, pero también a otras jurisdicciones, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es la principal proveedora de materias primas.
Es un fenómeno con dinámica propia que hay que intentar encauzar sin establecer un plan desde cero que no contemple las características propias del proceso ya comenzado. La clave, coincidieron las autoridades ambientales de los municipios presentes en el desayuno, es no ver solo un problema social, sino un fenómeno consolidado que debe ser integrado paulatinamente a la economía formal, retirando a sus actores de la marginalidad e integrándolos al resto de la sociedad.
Por otro lado, también se formularon contrariedades que impiden una gestión más eficiente de los RSU, como es la separación en origen en los propios domicilios, que lleva tiempo y requiere recursos que los municipios hoy no destinan a políticas ambientales; o la segregación en centros de acopio que, similarmente a lo que ocurre con los Rellenos Sanitarios, es complicada de llevar a cabo por la dificultad para encontrar un lugar para instalarlos en una geografía urbana muy densa.
Antenas
La instalación y presencia de antenas de telefonía celular y su impacto sobre la salud no cobro relevancia en la arena política de los municipios por sus importancia relativa a otros problemas ambientales (como el manejo de cuencas, temática cien por ciento interjurisdiccional que hoy no posee un ente común a todos los municipios) sino que lo hizo por la percepción de la gente, que relaciona a las antenas con diversas enfermedades, y a la preocupación de las compañías que ven afectada su imagen.
Según el Subsecretario de Política Ambiental y Desarrolllo Sustentable del Municipio de Lomas de Zamora, Máximo Lanzzeta, la sobrevaloración del problema se debe a: características estructurales de desinformación, inducida por una falta de explicación por parte del Estado y el sector privado de la verdadera magnitud del problema; y a excesos en la construcción de las antenas que no han sido integradas a la fisonomía urbana debido a una falta de regulación municipal sobre aspectos edilicios como altura y forma.
Tampoco se ha realizado un control de los parámetros de radiación, para poder demostrar si son riesgosas o no en los lugares denunciados. Lanzetta opinó que lo más importante es realizar una correcta caracterización de los impactos (visuales, auditivos y de ondas electromagnéticas) para que la gente sepa la verdadera dimensión del problema.
El testimonio esgrimido por las autoridades ambientales de los municipios en el evento reporto alivio a los representantes de empresas que estaban preocupados por la significancia que los municipios le daban a la instalación de antenas. Sendas partes coincidieron que la temática no es un riesgo prioritario para la salud, sino que es una actividad que debe ser regulada (tarea del Estado) y difundida correctamente (tarea compartida entre el sector privado y el público).
Por otro lado, Raúl Sabio de Telecom, también explicó que la construcción de antenas bajas de menor radiación y la realización de un mapa de las antenas presentes en la Provincia de Buenos Aires contribuirán a la solución del inconveniente.
Jerarquización de las dependencias ambientales
El cuidado del ambiente no es un tema que el Estado vea como estratégico político, pero según Sandra Bartalini, Directora de Regulación y Proyectos del área ambiental del Municipio de Lomas de Zamora, “con la jerarquización, el tema esta insertándose en la sociedad y la cartera ambiental comienza a tener el rol que la sociedad demanda”, la cristalización de esto, es la creación de agencias ambientales en las comunas de Lanus y Lomas de Zamora y el mejoramiento del rango en Almirante Brown (antes subordinada al área de Salud, y ahora directamente dependiente de la Intendencia).
Sin embargo, todavía existen trabas presupuestarias y políticas porque la temática no esta del todo instalada, y aunque todos coincidieron que la gestión ambiental esta comenzando a cobrar relevancia, lamentablemente, el valor que la cabeza del poder político le da es consecuencia de problemas específicos que se generan en la sociedad, es decir, de cuestiones ambientales que estallan y deben ser atendidas en forma inmediata. En la actualidad pareciera que la frecuencia con la que estas cuestiones ambientales se hacen evidentes es cada vez mayor, como también lo es la demanda de la sociedad ante ellas, por ende, la política se ve obligada a dar respuesta a estos reclamos, jerarquizando y concediendo mayor poder relativo al área ambiental.
No obstante, Bartalini aclara que “todavía subyacen problemas graves que la gente no tiene tan interiorizados, y en cambio, la demanda esta más avocada a los problemas de ‘moda’ (como los transformadores y las antenas) que son problemas más fáciles de puntualizar”.
Por otro lado, para el Arq. Jilek, “existe una banalización e internalización de problemas ambientales graves que la gente tiene asumidos. Hoy las noticias de áreas contaminadas son parte de las crónicas de actualidad, lo que antes se veía como algo catastrófico hoy parece tan común como un informe policial más”. En el desayuno, no se llego a una conclusión cerrada sobre que se debe hacer en este caso. Pero, lo indiscutible es que actualmente las dependencias ambientales de los municipios deben atender tanto exigencias menores como de mayor relevancia, al mismo tiempo que luchan por conseguir mayor poder interno dentro de la estructura municipal.
Conclusión
Al crecer la demanda de la sociedad con respecto a problemáticas ambientales, el poder político respondió elevando la jerarquía del área ambiental dentro de la estructura gubernamental. Sin embargo, la misma continúa aletargada frente a otras prioridades, y aunque se han realizado algunos avances, la gestión de los residuos, y sus implicancias sociales, es un problema inmediato que todavía no posee soluciones ni de corto ni de mediano plazo.
En este marco, y dentro de otras urgencias políticas es que surge el Consorcio de Municipios del Conurbano Sur. Un proyecto que parece empezar a consolidarse dando los primeros pasos hacia un presupuesto compartido.
Como el Lic. Máximo Lanzzeta expresó en el evento, lo destacable es que “la Argentina carece de cultura política asociativista, por eso, el CONCOSUR es algo novedoso y ejemplar”.
El crecimiento del mismo, y de las actividades de su Comisión de Medio Ambiente y la traducción a políticas concretas serán indispensables para mejorar la calidad de vida de la sociedad. El ambiente es el mismo para todos los municipios, como también son similares las problemáticas que afrontan, por ende, la única forma que puedan solucionar sus inconvenientes correctamente es en forma conjunta e integrada.
- Artículo públicado en Revista “Foro Ambiental” Nº18